Santo Domingo. La malaria sigue siendo un desafío significativo para la Región Sur de República Dominicana, con un incremento preocupante de casos reportados en 2024. Según la Dirección General de Epidemiología (Digepi), hasta la semana epidemiológica 48, se han registrado 984 contagios, una cifra que triplica los 265 casos reportados en el mismo periodo de 2023.
Las provincias con mayor incidencia son Azua, con 485 casos, y San Juan, con 453 casos, mientras que Bahoruco registra seis casos. La restructuración de la vigilancia epidemiológica ha sido clave para detectar más casos, especialmente en comunidades migrantes y asentamientos de trabajadores agrícolas, según el Ministerio de Salud Pública (MSP).
Para combatir esta enfermedad transmitida por el mosquito Anopheles, el MSP continúa implementando estrategias centradas en la detección temprana, el tratamiento oportuno y el control vectorial. La entidad reiteró su compromiso con erradicar la malaria y advirtió sobre las graves complicaciones que puede causar si no se trata, como fallas renales, problemas cerebrales o incluso la muerte, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Por otro lado, el dengue, otra enfermedad transmitida por vectores, muestra un panorama alentador en el país. Hasta noviembre, se han registrado 1,271 casos, una reducción del 63.58 % respecto a los 3,490 casos reportados en 2023. Este descenso, según el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, es resultado de políticas sanitarias anticipadas y la implementación de campañas como “Ganémosle al Dengue”, reconocida por la OPS.
El país también ha reforzado la concientización ciudadana y la colaboración interinstitucional para mantener el dengue bajo control, garantizando un entorno más seguro para la población.
Con estos contrastes entre malaria y dengue, el gobierno dominicano sigue trabajando para fortalecer el sistema de prevención y control de enfermedades vectoriales, asegurando la salud de sus ciudadanos.
